Reseña de Crisol: Theater of Idols, un survival horror que experimenta misterios, religión y ¿disparos?
Ya lo jugamos y esto es lo que nos pareció.
Crisol: Theater of Idols llamó mucho la atención de los jugadores desde su anuncio. Nosotros en SuperGeek ya hemos podido jugarlo y te podemos confirmar que es un videojuego con bastante "personalidad", situándonos en una aventura en primera persona, que ya no son tan comunes, con una gran dirección artística por detrás y mecánicas de jugabilidad bastante peculiares para lo que proporciona la industria gaming en la actualidad.
Desarrollado por Vermila Studios y producido por Blumhouse Games, este shooter en primera persona, inspirado en el folklore de España, es un survival horror con personajes que nos persiguen recurrentemente y una gran cantidad de puzles, lo que convierte a Crisol en una experiencia que combinan la exploración estilo Resident Evil con el terror atmosférico que nos proporcionó BioShock en su momento.
Todo comienza con nuestro personaje llamado Gabriel, un soldado perteneciente a una orden militar religiosa con una misteriosa misión. Mientras avanzamos en la historia, se puede apreciar una estética basada en los principios del siglo XX, teniendo como una de sus principales fortalezas la forma en la que sumerge al jugador dentro de este universo terrorífico.
A medida que vamos avanzando en los escenarios, Gabriel tiene múltiples visiones que nos revelan detalles sobre lo que está ocurriendo en Tormentosa, la isla en donde nos situamos y que alberga muchos peligros, siendo principalmente enemigos con forma de muñecos articulados, los cuales avanzan hacia ti como si fuesen zombis. De hecho, en el momento en el que aparecen, es cuando debes hacer uso de tu pistola y cuchillo, que al principio no entiendes muy bien por qué nuestro personaje tiene estos artilugios de la nada, pero avanzando en la historia se va entendiendo un poco más este vacío argumentativo.

Sin embargo, estos muñecos articulados son inmunes a ataques normales de cualquier arma convencional y solamente son afectados con las armas que nos entrega el dios al que venera Gabriel, el cual realiza una modificación en nuestro cuchillo y pistola, siendo este último el que ocupa nuestra sangre como balas para poder defendernos.
Este apartado nos pareció bastante atractivo, debido a que la pistola, escopeta, francotirador, etcétera, requieren sacrificar nuestra barra de vida para poder ser recargados, lo que le da un factor de doble riesgo al utilizar cada una de las armas.
Por otro lado, tendremos la habilidad de poder absorber la sangre de cuerpos desvividos que se encuentren en el escenario o inyectarnos jeringas coleccionables para recuperar nuestra barra de vida.

El resultado es angustiante. Debes ser muy preciso con las balas que utilizas, puesto que muchas veces tendrás que realizar enfrentamientos en donde no te asesten ningún golpe para salir victorioso, lo que se dificulta aún más con la resistencia de los enemigos, debiendo retroceder para tener distancia y seguir disparando.
No obstante, el juego presenta una jugabilidad algo tosca en este aspecto. Hay veces en que no se siente que las balas den contra el enemigo o fallan pese a tener al objetivo en la mira, lo que por momentos resulta frustrante.
En ciertas partes del juego, hay un personaje llamado Dolores que te perseguirá recurrentemente dentro del escenario y te dificultará el acceso a ciertas zonas, por lo que tendrás que llevar a cabo ciertas tareas o hallar la manera de salir del lugar para continuar con el gameplay.

En el avance, a pesar de ser un poco lineal, muchas veces tendrás que conseguir herramientas o dar bastantes vueltas para desbloquear nuevas zonas del mapa y así poder avanzar en la historia.
Cabe mencionar que hay una cantidad considerable de mejoras para las armas, nuestro personaje y las jeringas de salud, por lo que la progresión es algo notoria luego del paso de unas horas.
LO BUENO
- Atmósfera de misterio, junto con una narrativa que te atrapa.
- Mecánica original, con un doble factor de riesgo que te hace plantearte si es buena idea tener más balas.
- Buen diseño de puzles.
LO MALO
- Movilidad un poco rígida y anticuada.
- Los disparos no se sienten que se dan al objetivo muchas veces, lo que vuelve la jugabilidad algo tosca.
- Ritmo del juego algo lento.
Crisol: Theater of Idols se lanza este 10 de febrero para PlayStation 5, Xbox Series y PC, con compatibilidad para Steam Deck.