DIRECTV quiere quedarse con el negocio completo y lanza su propia línea de Smart TV
Y justo para el Mundial.
DIRECTV ha decidido dar un paso audaz en su estrategia comercial al anunciar el lanzamiento de su propia línea de Smart TV, una jugada magistral que busca capitalizar el enorme fervor de este año mundialista. Históricamente, las ventas de televisores se disparan drásticamente durante los meses previos a la Copa del Mundo y la compañía ha elegido este momento exacto para introducir sus pantallas inteligentes al mercado. Con este movimiento, la empresa no solo busca controlar la distribución de su contenido de streaming y televisión satelital, sino también adueñarse del hardware en los hogares, eliminando por completo la necesidad de decodificadores externos o dispositivos de terceros.
El gancho principal y el motor de ventas de esta nueva línea de televisores radica en una ventaja competitiva absoluta ya que DIRECTV es la única plataforma que transmitirá el cien por ciento de los partidos del torneo. Al integrar su ecosistema directamente de fábrica en sus propios Smart TV, la compañía garantiza a los fanáticos del fútbol un acceso inmediato y sin fricciones a la máxima cita deportiva con la más alta calidad de imagen y sonido, sin depender de múltiples suscripciones.

En cuanto a las especificaciones técnicas oficiales, el nuevo Smart TV de DirecTV cuenta con un panel DLED de 50 pulgadas y resolución UHD 4K (3840 x 2160), ofreciendo una relación de aspecto de 16:9, contraste de 5000:1, un brillo de 250 cd y frecuencia de 60Hz. El equipo funciona bajo sistema operativo Google TV y viene con aplicaciones preinstaladas clave como YouTube, Netflix, Prime Video y, por supuesto, su propia plataforma DGO. En el apartado de conectividad, destaca por incluir Wi-Fi, Bluetooth 5.0, cuatro puertos HDMI 2.0, dos puertos USB 2.0, entrada óptica y conexión RJ45, además de sistema de sonido compuesto por dos parlantes de 10W RMS cada uno, soporte Dolby y ecualizador integrado.
Más allá de la fiebre por el Mundial, esta inmersión en el competitivo mercado tecnológico responde a una visión a largo plazo para fidelizar y expandir su base de usuarios frente a la competencia de otras plataformas on-demand puesto que la integración nativa entre su propio hardware y software permite una optimización de rendimiento muy superior, asegurando que la navegación, el cambio de canales y la fluidez del contenido en vivo funcionen con una velocidad impecable.
De momento, estos Smart TV estarán disponibles solo en Argentina y dependerá del éxito para lanzarse en otros países de la región donde DIRECTV opera, como en Chile. Para que se vayan haciendo una idea, el precio del televisor es de $550.000 pesos argentinos, lo que equivale aproximadamente a 360 mil pesos chilenos.